Cuando te dicen que las carreteras de Marruecos son una sorpresa y que son malas, que no se puede conducir de noche, a veces no entiendes bien a qué se refieren Intento aclarar un poco. En las carreteras puedes encontrar de todo, yo bromeaba con Sergio que era como jugar a las siete y media (si te descuidas te torras) solo que las cartas son un camión enorme, un agujero en medio de un asfalto bueno, carretera de piedras, charcos de chinarro, barro en medio de la nada, badenes, piedras (de todo tipo y cantidad), ciclomotores que salen de la nada, gente que pasea por en medio de una nacional de noche por en medio de la carretera, niños que salen a venderte cosas y el comodín del perro (algunos se te tiraban a las ruedas). El asfalto es una sorpresa cambia de mal a bien y a la inversa cada pocos kilómetros.
Pero yo este día tenía la ilusión de hacer “la pista”. Estaba de acuerdo con Kuartokyu (que no consigo tomarme un café con él) y lo que más me gusta es el monte y el Atlas me parecía lo más atractivo (por supuesto con sus rutas de campo).
Al desayunar sobre las 8:15 hablamos Sergio y yo. El problema era que Sergio mentalmente estaba algo débil y aunque es un tipo valiente también es prudente y sabía que necesitaba estar al 100% para no tener incidentes y estaba por delante la posibilidad de un largo track por campo. Yo no quería presionarle, pero también es un tipo inteligente y sabía que me hacía mucha ilusión. Cualquiera de los dos antepondría nuestra relación a cualquier experiencia personal, pero ya se vería que hacer. Con él nunca hay problemas.
Pagamos la cuenta del hotel (40 €) y alrededor de las 9:00 tomamos la N-10 hacia las “Gargantas del Dades” por una carretera con largas rectas en las que destacan las construcciones de adobe como un inmenso granero (cerca de “Imiter”).
Desde la ciudad de “Bolumane Dadès” ya cambia el aspecto del paisaje otra vez por la proximidad del río Dadès (Alto Atlas)
Las garganta del Dadès (Gorgues du Dadès) es el desfiladero (valle alto del río Dadès) entre “Boumalne Dadès” y “Msemrir”.
Paramos en una tienda berebere “Bijoux Fatima Berbere”, donde al poco tiempo paran autobuses con turistas. Alguien me dijo que el símbolo más conocido de los bereberes significa hola.
Por prudencia volvimos a echar gasolina a la entrada de “Boumalne Dadès” y aprovechamos para rellenar el aceite motor de la BMW.
En la carretera se ven curiosas formaciones rocosas como en gigantescos grumos. Paramos en una tienda junto al “Camping Ouoinar” para comprar algo de comer en una “Cofee shop”. Al final era tan eurpea que no apetece nada.
Pronto llegamos a las famosas y fotografiadas curvas, junto al Hotel restaurante “Hotel Timzzillite”. Allí encontramos a dos con una BMW F800 y ruedas de asfalto que deciden darse la vuelta para evitar complicaciones.
Siguiendo por la carretera se ven curiosas formaciones rocosas estratificadas en un espectacular paisaje.
Poco después haremos una parada en un mirador donde aparecen dos niños para vendernos sus fósiles. Es curioso que pares donde pares aunque lleves una hora por un secarral en una llanura al minuto aparece un marroquí para venderte algo. Es una cosa que hay que verla para creerla, como bromeaba con Sergio “Los marroquíes están muy bien esturreaos por to Marruecos”.
Es curioso que el trazado de la carretera marcada por Google es diferente a la que nosotros seguimos en este tramo. En “Ait Moussa Wichou” se corta definitivamente la carretera y se convierte en pista (cosa maravillosa para un trailero). Allí encontramos un grupo de todo terrenos
Este macizo montañoso salvaje se conoce como los "dolomitas marroquíes", y mantenemos una maravillosa pista durante muchos kilómetros.
Pararemos a las 15:31 en el “Aubergue Afoud” en “Agoudal” donde comeremos. Sergio ya se siente mejor para afrontar y decide afrontar el tramo de campo. A media comida, nos encontramos a los mismos que encontramos en el restaurante de Alnif y tenemos una grata conversación con ellos.
¡¡Qué moto mas buena tenemos Jesús!!.
Allí tenemos una bonita vista del pueblo de adobe y de cerezos en flor. Al rato viene un chaval con su R11 (como mi primer coche) con el que hablamos un rato, pues habla español perfectamente.
Salimos a la vez que las otras motos e iremos con ellos un rato. Pasamos por “Almgho” por la R317, donde como en otros muchos lugares los niños se acercan a la carretera a chocar sus palmas con los motoristas.
A las 17:56 rellenamos los depósitos en ”Imichil”. Aquí encontramos entre las bolsas unos caramelos que damos a unos niños que hay junto a la gasolinera. Allí Sergio se da cuenta de que su mensaje familiar de tranquilidad avisándole de que podía ser posible no tener conectividad esta noche, no se ha enviado. Intenta llamar en “Imichil” sin encontrar un teléfono público que funcione y decidimos movernos rápido y llegar como sea hasta un lugar donde haya teléfono.
Pasamos junto al Lago “Lac de Tislit”.
Inicio del “tramo trail” (desviándose de la R317) que comenzará cruzando un pequeño río por una pista de tierra muy bonita y ancha.
Es muy rápida en muchos tramos. Es de esas que pareces un correcaminos, levantando polvo y que nos obliga a separarnos para poder ver algo.
Enlazará con la R306 (al acabar la pista de tierra) más o menos a la altura de “Tasraf Naite Anergui” y se convierte en un buen asfalto.
Paramos (cuando tenemos una vista de algunas cumbres con algo de nieve) para ponernos los guantes y protegernos del frío.
Desviándonos de la R306 a 2000 metros de altitud aproximadamente tenemos unas bonitas vistas de una montaña nevada de unos 2300 metros (en la zona de la cordillera llamada Anti-Atlas).
Pero al llegar a “Anergui” acaba el asfalto de repente, el trakk es muy inexacto, ha anochecido y cuando ya cogemos pista resulta ser un desfiladero de piedra suelta difícil de pasar (20:37). Tampoco sabemos si la gasolina aguantará, ni si las piedras son durante unos metros o muchos kilómetros por lo que decidimos volver hacia la R306.
Acabaremos a las 00:00 en “Ouaouizeght” buscando un hotel donde pasar la noche y mandar el mensaje. Nos da un poco igual pagar más, solo interesa mandar el mensaje de Sergio y elegimos el hotel “Bin el Ouidane” Maison D’Hotel que resulta tener un buen aspecto al estilo europeo aunque decorado con sábanas rojas parece un “nidito de amor” (una lástima no llevar a las chicas).