PREÁMBULO
Son muchos los momentos en que mi Honda Transalp me ha acompañado, no solo en actividades de diversión y esparcimiento sino en los quehaceres diarios. Desde ir a comprar el pan hasta recorrer los Pirineos por pistas de campo. Desde ir a trabajar hasta a las rutas de domingos Off-Road con los amigos.
No se puede decir que sea una moto de fuertes sensaciones pero es como una roca imperturbable: fácil de conducir y siempre dispuesta a lo que haga falta sin quejarse y sin desfallecer.
A veces cuando hablas con la gente te dice que algo no le ha dado problemas al cabo del tiempo se acaban filtrando cosas y a la larga te hablan de cosas que desconoces. La Transalp no es así, solo recientemente ha mostrado algo el paso de los años : el radiador estaba embozado y se calentaba. Después del correspondiente susto (no estoy acostumbrado) he vuelto a la rutina de las revisiones y recambios de aceite, filtros y cadena. Cuando vi que se acercaba la vuelta al marcador traté de preparar algo para celebrar tantas experiencias.
Cuando empecé a moverme venía de un año con muchos pequeños problemas que aunque no han sido grandes se han ido encadenando produciendo un desgaste que me han llevado a un momento personal difícil. A veces todo parece no funcionar pero qué carajo, hay que tirar a delante.
En una salida con Tranquilón me comentó que Josellor estaba cerrando la posibilidad de ir a los Alpes a una reunión llamada Stella Alpina. Pero … ¿Qué es eso de una reunión (motormeeting) y no una concentración? y ¿Qué es eso de la Stella Alpina?.
Estas reuniones se diferencian de las concentraciones en que no hay una estructura visible, ni conciertos, ni puestos de cerveza, ni gente destrozando la moto, ni azafatas apretadas, … nada que se eche en falta demasiado.
El “Stella Alpina Motociclistica Internazionale” (“Rally Stella Alpina”, o “La Stella”) organizada por Mauro Artusio, se viene sucediendo en Bardonecchia (Alpes italianos) todos los años desde 1966 el segundo domingo de Julio (excepto el primer año que tuvo lugar en el Paso Stelvio). Culmina (nunca mejor dicho) en la cumbre “Colle del Sommeiller” a 3009 m el domingo por la mañana por una pista sin asfaltar (la más alta carretera de montaña de los Alpes). Este camino dejó de usarse en 1980 cuando se cerró la estación de esquí que allí había, y se abre una vez al año para este evento.
Otras reuniones similares en España son la “Estrella de Javalambre” (Manzanera); “Motauros” (Tordesillas); “Arguis” (Arguis);…
Solo queda prepararlo todo… bueno hasta el último día con indecisiones, problemas de trabajo y situaciones familiares que resolver. Pero poco a poco cada uno por su lado vamos resolviendo problemas.
Por ejemplo tuve que adaptar el cargador RAM del GPS a la Honda. Yo siempre había navegado con el teléfono, pero ya habían momentos donde el iPhone daba problemas por el calor y no parece muy buena idea depender solo de un aparato, que además te puede solucionar problemas con una llamada. Al montarlo se rompió porque se ensamblaron los cables del revés y tuve que pedir uno prestado.
A pesar de todo preparar el equipaje forma parte de la ilusión del viaje como un niño. El viaje se organizará ajustándose al esquema de Josellor: Un día para subir por autovía; Otro para llegar al campamento base; Otro de descanso para hacer algo de trail y palpar el ambiente; otro donde se recoge la “medalla” y se comienza la vuelta; y otro para terminar la vuelta. Como yo dispongo de más tiempo la vuelta la haré solo rodeando por Italia… o eso era lo previsto.
Además como dice Mikel Silvestre: “No basta con viajar, hay que contarlo” (por favor que algunos amigos hagan lo mismo con sus salidas).